En el Nivel Inicial desarrollamos un proyecto anual de Educación Sexual Integral (ESI) que acompaña a los niños en su crecimiento integral, promoviendo aprendizajes que favorecen el cuidado de sí mismos y de los demás.
En esta oportunidad trabajamos el eje “Valorar la afectividad”, una propuesta que invita a reconocer la importancia de los vínculos, las emociones y las relaciones que construimos con quienes nos rodean. La afectividad forma parte de nuestra vida cotidiana y se desarrolla en el encuentro con los otros, dentro de una comunidad que comparte valores, experiencias y formas de cuidado.
Tal como plantea el Diseño Curricular, la ESI promueve el desarrollo de capacidades socioemocionales que se ponen en juego en cada relación interpersonal. A través de diferentes actividades, los alumnos pudieron reflexionar, expresar sentimientos y fortalecer valores como la empatía, la solidaridad, el respeto y el compañerismo.
Desde edades tempranas, estas experiencias contribuyen a la construcción de una trama afectiva sólida, favoreciendo relaciones sanas y significativas que impactan positivamente en el bienestar emocional presente y futuro de cada niño.
Porque educar también es acompañar a crecer en el amor, el respeto y el cuidado mutuo.
