Un abrazo puede ser refugio, contención, alegría y una hermosa manera de expresar cariño. Pero también aprendemos que cada cuerpo es propio y que podemos elegir cómo, cuándo y con quién queremos compartirlo.
Durante esta jornada, en nuestras salas de Nivel Inicial, conversamos, escuchamos, interpretamos diferentes situaciones, leímos El poder de los abrazos y creamos juntos/as distintas formas de expresar afecto.
Porque aprender a cuidar también es aprender a preguntar, escuchar, respetar un “no”, reconocer lo que sentimos y cuidar el cuerpo propio y el de los demás.
A través de las palabras, los juegos, los muñecos, las tarjetas y nuestras propias producciones, construimos vínculos basados en el respeto, la empatía y el cariño.
Y así, poquito a poquito, aprendemos que un abrazo es más lindo cuando los dos queremos abrazar y ser abrazados.
