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Hidratación y salud

Cuando hablamos de adquirir hábitos saludables, nos referimos a las comidas y alimentos que ingerimos, a la actividad física que realizamos y también al consumo adecuado de agua y de líquidos, que nos permiten desarrollar y mantener un estado óptimo de salud.

El agua es un elemento vital para el ser humano. El 70% de nuestro cuerpo está formado por agua, y es esencial para el correcto funcionamiento de las células y los órganos.

Si las pérdidas de agua superan la cantidad que ingerimos, el cuerpo se puede deshidratar. Al realizar actividad física y ante las altas temperaturas, estas pérdidas aumentan, por eso es importante consumir líquidos de forma adecuada.

¿Qué tenemos que tener en cuenta para lograr una correcta hidratación?

  • El agua para consumir y manipular alimentos debe ser potable y limpia. Si se sospecha que está contaminada, debe hervirse durante 5 minutos y luego agregar 2 gotas de lavandina por cada litro.
  • Fuente: https://www.argentina.gob.ar/educacion
  • Se recomienda a los adultos ingerir 8 vasos de agua por día (1 vaso cada dos horas desde que nos levantamos), lo que equivale a 2 litros aproximadamente. En el caso de los niños, la recomendación es de 6 vasos por día (1, 6 litros).
  • El agua puede incorporarse también en forma de caldos, infusiones, jugos, gelatina, entre otras. Es importante recalcar que el agua es la bebida más saludable para hidratarse, ya que al ingerirla, no aporta aditivos, ni azúcares ni calorías, como sucede con las bebidas azucaradas.
  • La sed es un signo tardío de deshidratación, por eso hay que procurar “beber antes de tener sed”. Especialmente tener presente que los niños son más activos, transpiran más y perciben menos la sed cuando están entretenidos, por lo tanto es fundamental el rol de la familia para ofrecer y hacer disponible el agua.
  • Para que el consumo de agua sea un hábito durante toda la vida, se debe inculcar y fomentar desde los primeros años. Ofrecer agua en las comidas, fiestas y espacios recreativos a los niños, recordando que muchas veces, ellos piden gaseosas y otras bebidas, porque los adultos las ofrecen.

María Jimena Bazal

Lic. en Nutrición – M.N. 7179

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