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Los peligros del SUH

El síndrome urémico hemolítico (SUH), es una enfermedad grave, que constituye la principal causa de insuficiencia renal aguda en niños. En Argentina, cada año se producen alrededor de 400 casos nuevos, una cifra que nos convierte en el país de mayor incidencia en el mundo. Pero, ¿qué debemos saber para prevenirlo? ¿qué aspectos es importante tener en cuenta en nuestra alimentación y manipulación de alimentos?

En primer lugar, vamos a definir al SUH: es un trastorno provocado por una bacteria perteneciente a la familia de Escherichia coli, en particular la que produce la toxina tipo Shiga. Como consecuencia, genera una infección en el aparato digestivo y en los riñones.

Los principales síntomas son diarrea, dolores abdominales y vómitos. Pero éstos, pueden complicarse (especialmente en niños y ancianos) y provocar diarrea sanguinolenta, insuficiencia renal e incluso la muerte.

¿Dónde se encuentra la bacteria Escherichia coli? ¿Cómo se contagia?

Las carnes son los productos de mayor riesgo, dado que la bacteria se encuentra en el intestino de animales bovinos y de allí pasa a la materia fecal y a la superficie durante la faena. Hay que prestar especial atención a las carnes picadas, ya que durante el picado, la bacteria pasa de la superficie al interior del producto, donde es más difícil que alcance la temperatura necesaria para eliminarla durante la cocción.

La bacteria también puede encontrarse en el agua, la leche sin pasteurizar y las verduras, que pueden contaminarse por contacto con las heces de estos animales (por ejemplo, las verduras por riego con aguas servidas, la leche durante el ordeñe, etc.). El contagio también puede suceder de forma directa de una persona a otra o por contaminación cruzada (al usar la misma superficie o utensilios para alimentos crudos y cocidos)

¿Qué medidas podemos tomar para prevenir el SUH?

  • Cocinar la carne completamente, (no deben quedar partes jugosas, rosadas o rojas en su interior), ya que la bacteria muere por acción del calor (cocción), a más de 72°C. Tener especial cuidado con la carne picada y los productos elaborados con ella.
  • Lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño, antes de manipular alimentos y después de tocar alimentos crudos.
  • Lavar bien las frutas y verduras con agua potable. Ante la duda, hervirla o agregar dos gotas de lavandina por litro de agua, agitar y dejar reposar 30 minutos.
  • Consumir lácteos pasteurizados y agua potable.
  • Usar diferentes superficies para picar y distintos utensilios de cocina, para los alimentos crudos y cocidos, a fin de impedir la contaminación cruzada.
  • Mantener la cadena de frío de los alimentos.

 

María Jimena Bazal

Lic. en Nutrición

M.N 7179

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